Óscar Puente reconoce -sin ambages ni circunloquios- que mientras a Sánchez se le insulta por guapo, a él por feo. También, dice padecer "insultos físicos"; debe de ser que las injurias le pegan, que son tan lacerantes que se le clavan como dagas; quizá, Óscar Puente sea un poeta maldito,
