¿Qué clases socioeconómicas se comprarían un Fiat 500? Aquí viene lo interesante: el Fiat 500 es uno de esos raros puntos de encuentro entre bolsillos muy distintos, algo así como un bar donde coinciden estudiantes, creativos, herederos y ejecutivos con ironía.
Precio relativamente accesible (especialmente de segunda mano).
Bajo consumo, mantenimiento razonable.
Ideal como primer coche o coche “de batalla urbana”.
Se compra por lógica, aunque luego se le coja cariño.
Perfil típico: gente práctica que vive en ciudad y no quiere endeudarse por un coche.
Puede elegir otras opciones, pero elige el Fiat 500.
Valora el diseño, la marca, la sensación de coche “simpático”.
Lo ve como un equilibrio entre coste, estética y estilo de vida.
Perfil típico: profesionales jóvenes, parejas sin hijos, gente que prioriza experiencia sobre tamaño.
Aquí el Fiat 500 empieza a ser una decisión consciente, casi ideológica.
Podrían comprarse algo más grande, más potente, más caro.
Pero prefieren algo pequeño, urbano, con encanto.
A menudo es segundo coche (el primero duerme en garaje).
Perfil típico: arquitectos, creativos, consultores, gente con buen sueldo y cero ganas de aparentar.
Sí, también.
El Fiat 500 como coche para moverse por ciudad, la costa o el pueblo.
Convive perfectamente con un coche grande “serio” que casi no se usa.
Aquí el precio deja de importar: importa el gesto.
Perfil típico: personas con dinero que no quieren parecerlo… o que ya no necesitan explicarse.
El Fiat 500 funciona en tantas clases sociales porque no comunica estatus económico de forma directa, sino algo más difuso y poderoso:
“Soy urbano”
“No necesito exceso”
“Tengo gusto”
“No voy a competir contigo en un semáforo”
Por eso puede ser:
El coche más barato del garaje
O el más simpático
y en ambos casos, cumple su misión.
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